Viernes 10 de Abril, 20:19

Basavilbasense y su hija  protagonizaron un momento inolvidable en la TV

Sociedad | Julio Giménez y su hija Valentina (fruto del amor con Analia Bonella, oriunda de Libaros) se presentaron en “Es mi Sueño” (El Trece), donde además de mostrar su talento musical, vivieron una situación especial junto a Joaquín Levinton que quedará en la memoria familiar.


Este jueves, el basavilbasense Julio Giménez (49), junto a su hija Valentina Giménez (16), formaron parte del programa Es mi Sueño, emitido por El Trece, dejando una destacada participación.

Julio es hijo del recordado “Carlitos”, trabajador municipal, y de “Tere”, reconocida docente, y forma parte de una familia profundamente ligada a la música.

“Los Giménez”, del barrio Pueblo Nuevo de Basavilbaso, incursionaron desde hace años en distintos estilos, incorporando instrumentos de viento, percusión y cuerdas poco habituales en la zona.

Con la formación “Gigoal”, lograron trascender y sorprender incluso a figuras del folklore como Jaime Torres, con quien llegaron a compartir escenario. A fines de los años ’90 la familia se radicó en Concordia, donde continuaron su camino musical.

Tras el fallecimiento de “Carlitos”, un duro golpe para la familia, la pasión por la música se mantuvo firme y encontró un nuevo impulso en el talento de Valentina, quien hoy integra el proyecto junto a su padre y el tío, Aldo, con presentaciones en distintos escenarios, incluyendo peñas de Festival Nacional de Folklore de Cosquín.

La presentación en televisión tuvo un condimento especial: aunque no lograron captar la atención del jurado por sus voces, sí lo hicieron con un particular instrumento que llevó Julio.

El músico Joaquín Levinton, integrante del jurado, se mostró sorprendido y pidió probar la pequeña guitarra. El momento se volvió único cuando Levinton tomó el instrumento y cantó “Pasos al Costado”, generando una ovación en el estudio y un recuerdo imborrable para la familia.

Además, el cantante volvió a llamar la atención al presentar su particular “guante de palanca”, anticipando una postura más exigente en el certamen, sumando así un nuevo ingrediente al desarrollo del programa.