Viernes 20 de Marzo, 00:35

Lo dejaron todo para recorrer el mundo en moto

Sociedad | Pareja uruguaya llegó a Basavilbaso rumbo a cumplir el sueñ: de dar la vuelta al mundo en moto.


En los últimos días, la Centralidad Urbana de Basavilbaso fue escenario de una historia tan particular como inspiradora.

Allí llegaron Edward y Ludmila, una pareja oriunda de Uruguay que decidió dejar atrás su vida estable para lanzarse a recorrer el mundo en moto, sin fecha de regreso.

“Es ahora o nunca, los sueños hay que cumplirlos en vida”, resumió Edward al contar cómo tomaron la decisión de abandonar su casa, sus trabajos y la comodidad de lo conocido para iniciar una nueva forma de vida sobre dos ruedas.

Ambos son del país vecino: ella de Pan de Azúcar (Maldonado) y él de Treinta y Tres. Hasta hace poco llevaban una vida ordenada y estable.

Edward trabajaba como mecánico y Ludmila en la Aviación Naval de la Armada uruguaya. “Teníamos todo: casa, estabilidad económica, estábamos cómodos. Pero un día dijimos basta, vamos a hacerlo”, relataron.

El proyecto es ambicioso: dar la vuelta al mundo. Pero el inicio será más cercano y pausado. Recién llevan una semana de viaje y comenzaron por Argentina, país que planean recorrer en su totalidad.

“Tenemos 180 días por país, así que vamos a entrar y salir hasta completarlo. Argentina la queremos hacer completa, lo mismo Chile y los demás”, explicó Edward.

La vida en ruta no es improvisada, pero tampoco responde a un plan rígido. “No tenemos itinerario, porque los planes nunca salen. Los mejores viajes fueron los que hicimos sin planear”, aseguraron.

De hecho, su paso por Basavilbaso iba a ser breve: “Era llegar, sacar una foto y seguir… y ya hace tres días que estamos acá”, contaron entre risas. ¿El motivo? Una mezcla de historia, afecto y casualidad.

Edward, hijo de ferroviario, tiene un vínculo muy fuerte con los trenes. “Hasta los 10 años viví en un vagón. Mi padre iba de estación en estación. Cuando me dijeron que Basavilbaso era la "ciudad del riel", supe que tenía que venir”, explicó.

A eso se sumó el trato recibido: “la gente nos trató como familia, da pena irse”. 

La logística del viaje también tiene sus particularidades. Se alojan en campings o donde surja la posibilidad —incluso destacaron la hospitalidad de los Bomberos Voluntarios locales— y resuelven lo cotidiano “como en casa, pero adaptándose”: lavan ropa en el camino, cargan lo necesario para distintas estaciones y se organizan día a día.

El financiamiento del viaje es otro desafío. Edward continúa ejerciendo su oficio como mecánico durante el recorrido, mientras que Ludmila se encarga de generar contenido para redes sociales. “Edito videos para TikTok, Instagram y YouTube. Lleva mucho tiempo, pero es parte del proyecto”, explicó.

Además, elaboran artesanías que venden en el camino. Viajan en motos pequeñas, algo que también forma parte del mensaje que quieren transmitir.

“No hace falta una moto grande para viajar. Yo adapté la mía para la ruta, le hice un carro y la preparamos para esto”, contó Edward.

Ludmila, por su parte, eligió un modelo acorde a su estatura: “necesito llegar al piso, eso me da seguridad”.

Un detalle que llama la atención es que no viajan solos: los acompañan sus dos gatas, que cuentan con espacios especialmente acondicionados en los vehículos. Sin fecha de regreso fija, la pareja tiene claro que su vida cambió para siempre.

“A Uruguay vamos a volver cada tantos años, a ver a la familia y renovar papeles. Pero esto es una forma de vida, ya no pensamos en volver definitivamente”, afirmaron.

Quienes deseen seguir su recorrido pueden encontrarlos en redes sociales como “Lumi y Edward”, donde comparten su día a día “por ahí”, tal como eligieron llamar a esta aventura que recién comienza.