Box | El basavilbasense volvió al ring con una actuación destacada, pero los jueces dieron ganador al local Ignacio Arnau en un fallo cuestionado por el público.
El boxeador basavilbasense Lautaro “Picu” Ramírez regresó este sábado 18 de abril al cuadrilátero, participando de una velada organizada en la Sociedad Sportiva de Gualeguay.
El púgil, representante del Club Atlético Basavilbaso, se enfrentó nuevamente a Ignacio Arnau, rival con el que ya se había medido a comienzos de marzo, ocasión en la que los jurados decretaron empate.
En esta oportunidad, el combate fue aún más entretenido y disputado, con pasajes de buen nivel para ambos boxeadores. Sin embargo, Ramírez logró destacarse por su mayor actividad y por tomar la iniciativa, siendo dominador en varios tramos de la pelea.
Pese a ello, la decisión final de los jueces dio como ganador al boxeador local, un resultado que generó polémica y no reflejó lo ocurrido sobre el ring, según la apreciación de gran parte del público presente, que manifestó su disconformidad.
“Fue un peleón, todo el público manifestó su disconformidad… no sé qué pelea vieron los jurados, pero en fin debo respetar y lo hago. No obstante, estoy contento y muy conforme con el trabajo que hicimos”, expresó Ramírez tras el combate.
“Picu” también tuvo palabras de agradecimiento para sus entrenadores, José Corales y José “Gareca" Bpolig, su familia —especialmente su padre— y su novia, “por bancarme en este proceso de preparación”. Además, destacó el respaldo del Municipio de Basavilbaso por facilitar la movilidad y el acompañamiento constante de quienes lo apoyan.
De cara a lo que viene, el basavilbasense ya piensa en su próximo compromiso: “Estoy tranquilo, tengo cosas que corregir en el gimnasio. El sábado peleo en Campana, Buenos Aires, y confío en que estaré bien preparado”, cerró.