Sociedad | Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes a Colombia y provocó importantes daños en distintas ciudades del país. El movimiento se registró a las 7:34 de la mañana, hora local, y tuvo su epicentro en cercanías de San José del Palmar, en el departamento de Chocó.
El sismo fue percibido en buena parte del territorio colombiano y también en sectores de Ecuador y Panamá.
El Servicio Geológico Colombiano lo calificó como el terremoto de mayor magnitud registrado en el país durante la última década.
Las consecuencias más graves se registraron en los departamentos de Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Chocó.
Varias edificaciones colapsaron y se desplegaron operativos de búsqueda y rescate para asistir a personas que quedaron atrapadas entre los escombros.
En Cali, las autoridades reportaron el derrumbe de numerosas estructuras, algunas de ellas con personas en su interior.
Equipos de emergencia y rescatistas fueron convocados desde distintas ciudades para colaborar con las tareas.
El balance de víctimas fue aumentando durante el transcurso de la jornada y los reportes más recientes daban cuenta de decenas de fallecidos y numerosos heridos, mientras continuaban las tareas de evaluación y rescate.
El terremoto también provocó daños en infraestructura aeroportuaria. Al menos siete aeropuertos suspendieron temporalmente sus operaciones como medida preventiva, mientras se realizaban inspecciones para determinar si las instalaciones habían sufrido daños estructurales.
Entre las terminales afectadas se encuentran las de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago, Buenaventura y Cali.
Las autoridades recomendaron a los pasajeros consultar los canales oficiales y a las compañías aéreas antes de trasladarse a los aeropuertos.
El Gobierno colombiano activó un Puesto de Mando Unificado para coordinar la respuesta ante la emergencia. Equipos especializados de búsqueda y rescate fueron enviados hacia las zonas más afectadas.
Mientras tanto, las autoridades continúan relevando daños en viviendas, edificios, rutas y servicios públicos, por lo que el número de víctimas y las consecuencias materiales podrían modificarse a medida que avance el operativo.
El fuerte movimiento generó escenas de pánico en distintas ciudades, donde numerosas personas evacuaron edificios y permanecieron en las calles ante el temor de nuevas réplicas.
La emergencia continúa en desarrollo y las autoridades mantienen el monitoreo permanente de las zonas afectadas.