Producción | El Gobierno nacional aprobó la incorporación de nuevas variedades genéticamente modificadas destinadas a mejorar la productividad y el control de plagas. Las autorizaciones fueron otorgadas tras evaluaciones técnicas y sanitarias realizadas por organismos especializados.
El Gobierno nacional autorizó la comercialización para todo uso de dos nuevos eventos de organismos genéticamente modificados (OGM), uno correspondiente a maíz y otro a soja.
Estos podrán incorporarse al mercado argentino y a los circuitos de exportación una vez cumplidos los requisitos establecidos por la normativa vigente.
La medida fue oficializada a través de la Resolución 80/2026 y forma parte de la política de incorporación de nuevas tecnologías al sector agropecuario.
Entre las aprobaciones, se encuentra el maíz COR-ØØ121-4, desarrollado por la firma Corteva Seeds Argentina. Este evento ofrece protección contra insectos lepidópteros considerados plagas para el cultivo.
Según los dictámenes emitidos por la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA), el nuevo evento de maíz no presenta riesgos adicionales respecto de otros híbridos ya comercializados y puede liberarse al agroecosistema con condiciones de seguridad equivalentes a las de cualquier maíz convencional.
Por su parte, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) concluyó que el producto es apto para el consumo humano y animal, al tiempo que determinó que posee características nutricionales equivalentes a las variedades tradicionales.
Las autoridades nacionales señalaron que estas aprobaciones forman parte del proceso que permite el ingreso de semillas mejoradas al sistema productivo argentino y contribuyen a brindar nuevas herramientas para el manejo de cultivos, el control de plagas y la mejora de los rendimientos agrícolas.
La resolución establece además que la empresa desarrolladora deberá presentar y obtener la aprobación de un Plan de Manejo de Resistencia de Insectos antes de la inscripción definitiva de los cultivares en el Registro Nacional correspondiente. Asimismo, deberá informar cualquier nueva evidencia científica que pudiera modificar las conclusiones que respaldaron la autorización.
Con esta decisión, el Gobierno continúa ampliando el número de eventos biotecnológicos habilitados para la producción agropecuaria, en un contexto en el que el sector busca incrementar la productividad y fortalecer su presencia en los mercados internacionales.