Jueves 26 de Febrero, 20:55

El Gobierno logró cambios a la Ley de Glaciares en el Senado y define Diputados

Política | Con 40 votos afirmativos y 31 negativos, el oficialismo logró aprobar en el Senado las modificaciones a la norma y el proyecto ahora será girado a la Cámara de Diputados para su tratamiento. Desde el Gobierno sostienen que la reforma apunta a facilitar el arribo de inversiones en el sector minero.


El debate sobre la cuestión comenzó pasadas las 15 horas. Y a las 20:52 el oficialismo logró que la Ley de Glaciares sea modificada argumentando que eso posibilitará la llegada de nuevas inversiones mineras. 

La Libertad Avanza contó con el apoyo de los aliados radicales, del Pro, provinciales y también integrantes del peronismo que responden a provincias mineras: el sanjuanino Sergio Uñacy la catamarqueña Lucía Corpacci.

El debate no estuvo exento de polémica, ya que la oposición denunció que se realizaron modificaciones al dictamen en pleno debate, sin que los Senadores alcancen a conocer los cambios, pero no reconocieron el error político de no haber integrado las Comisiones donde el tema fuera abordado.

En el cierre del debate, la Senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, volvió a defender el proyecto de modificación de la Ley de Glaciares “para volver a ser un país rico”.

La legisladora insistió en que la actividad minera “tiene muchas más precauciones que cualquier actividad” y dijo que es necesario permitir que las provincias puedan explotar sus recursos en un marco de “protección con responsabilidad y reglas claras”. 

“Queremos un país que pueda producir hasta en el último milímetro para que la gente sea más rica y para que haya un capitalismo productivo que nos beneficie a todos”, enfatizó Bullrich.

“A ver si las provincias cambian su matriz de empleo público”, agregó la Senadora, afirmando que las inversiones mineras motorizarán otras actividades. “Van a ver la cantidad de plata que va a entrar”, añadió.

El proyecto de reforma de la Ley 26.639, ahora con media sanción del Senado, establece los Presupuestos Mínimos para la Protección de Glaciares y del Ambiente Periglacial, propone redefinir el alcance de las áreas protegidas para habilitar la explotación económica en determinadas zonas periglaciares que hoy están vedadas a actividades extractivas e industriales.

La iniciativa introduce una precisión sobre las “formas periglaciares” y plantea diferenciar entre aquellas que cumplen funciones como reservas estratégicas de recursos hídricos y proveedoras de agua para la recarga de cuencas, y aquellas que no necesariamente cumplen ese rol y podrían destinarse a usos económicos.

En la práctica, esto implicaría que no todo el territorio periglaciar quedaría protegido, sino únicamente las formaciones que tengan una función hídrica comprobable.

La Ley vigente, sancionada en 2010, resguarda tanto los glaciares visibles como las formaciones periglaciares compuestas por suelos congelados de agua dulce, roca y sedimentos.

Se trata de ecosistemas de alta montaña, muy fríos, que funcionan como reservorios de agua dulce y cumplen un papel clave en el equilibrio hídrico y geomorfológico.

Con la modificación propuesta se mantiene la prohibición de realizar actividades económicas en los glaciares, pero se habilita la posibilidad de desarrollar proyectos de inversión en áreas que no acrediten una función hídrica específica.

El proyecto también crea el Inventario Nacional de Glaciares, que estará a cargo del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), bajo la coordinación de la Secretaría de Energía como autoridad de aplicación.

A través de este inventario, el organismo técnico deberá identificar glaciares y formas periglaciares en todo el país y, en el caso de estas últimas, distinguir entre las que cumplen función hídrica y las que no.

Entre las actividades prohibidas —por alterar de manera relevante la condición natural o el valor hídrico de los glaciares— se incluyen la liberación de sustancias contaminantes o residuos, obras de infraestructura, exploración o explotación minera e hidrocarburífera y actividades industriales.

En cambio, se permiten investigaciones científicas, tareas de rescate de emergencia y deportes no motorizados como el andinismo y la escalada.