Política | El Presidente participó del Día de la Independencia de Israel, cantó “Libre” y ratificó su alineamiento con Netanyahu.
En el cierre de su tercera visita oficial a Israel, Javier Milei participó de la ceremonia central por el 78° aniversario de la independencia del país y protagonizó un gesto inédito para un jefe de Estado extranjero.
Durante el acto realizado en el Monte Herzl, Milei fue invitado a encender una de las doce antorchas que forman parte del ritual oficial.
Cada una representa a las tribus de Israel, y su encendido está reservado a figuras destacadas, por lo que la participación del mandatario argentino constituye un reconocimiento diplomático fuera de lo común.
Se trata de la primera vez que un Presidente extranjero forma parte de este segmento central de la ceremonia, en un contexto de fuerte sintonía política entre Buenos Aires y el gobierno encabezado por Benjamin Netanyahu.
La intervención de Milei no se limitó al plano protocolar. El mandatario también participó de un momento artístico al interpretar la canción “Libre”, del cantante español Nino Bravo, junto a artistas locales.
La escena había sido ensayada previamente en una grabación realizada días antes del evento. El gesto reforzó el carácter simbólico de su en la celebración, en una jornada cargada de significados históricos y políticos para Israel.
En su breve discurso, el Presidente reiteró uno de los puntos centrales de su política exterior: la intención de trasladar la Embajada de Argentina a Jerusalén, una decisión que, según indicó, se concretará cuando estén dadas las condiciones.
La definición vuelve a marcar el alineamiento del Gobierno con la administración israelí y se inscribe en una estrategia más amplia de reposicionamiento internacional.