Jueves 25 de Junio, 22:49

La CGT anunció un nuevo paro nacional, pero evitó ponerle fecha

Política | La conducción de la central obrera adelantó que llevarán a cabo "un plan de lucha paulatino", donde convocarán a diferentes sectores de la sociedad. La medida busca expresar el rechazo de la central obrera al modelo de Javier Milei.


La Confederación General del Trabajo (CGT) anunció este jueves el inicio de un nuevo plan de lucha contra el gobierno de Javier Milei que culminará con un paro nacional, aunque evitó fijar una fecha para la medida de fuerza.

La central sindical explicó que primero desplegará una serie de acciones graduales junto con otras organizaciones gremiales para fortalecer la convocatoria.

La decisión fue adoptada por el Consejo Directivo de la CGT luego de más de cuatro horas de reunión. Según explicaron sus dirigentes en conferencia de prensa, el objetivo será coordinar un plan de acción con las demás centrales de trabajadores que incluirá asambleas, actividades en la vía pública, intervenciones en los medios de comunicación y una marcha federal antes de concretar el paro general.

“A partir de esto se decidió la iniciación de la construcción de un plan de acción conjunto junto con las otras centrales de trabajadores para ir haciendo acciones y construyendo en el tiempo un paro nacional junto con una marcha federal”, sostuvo Jorge Sola, uno de los triunviros.

 
La CGT también adelantó que convocará a las regionales y a un plenario de secretarios generales para definir los próximos pasos de la estrategia.

Durante el anuncio, la conducción sindical justificó la decisión al afirmar que el Gobierno mantiene políticas “en contra del mundo del trabajo”, de las organizaciones gremiales, del sistema de salud administrado por las obras sociales, de los jubilados, las universidades, la educación y las personas con discapacidad.

La central remarcó que el nuevo plan de lucha representa la continuidad de la estrategia que mantiene desde el inicio de la gestión de Milei. “La intención es la continuidad de un plan de acción que inició esta Confederación General del Trabajo hace más de dos años. Aun cambiando de conducción, la línea fue la misma”, afirmó Sola.

En ese sentido, recordaron que la CGT ya realizó cuatro paros generales y participó en más de quince movilizaciones entre las que organizó y aquellas que acompañó.

Pese al anuncio, los dirigentes evitaron precisar cuándo se concretará la huelga nacional. Explicaron que la fecha responderá a una definición política y estratégica.

“La construcción de esto va a terminar en un paro que, por cuestiones tácticas y estratégicas, lo vamos a hacer en el momento exacto para que, una vez que hayamos transcurrido todo ese desarrollo, pueda ser lo más fortalecido posible”, señaló.

En paralelo al anuncio de la CGT, el Gobierno aceleró en las últimas semanas la implementación de la reforma laboral y puso en marcha un proceso de renegociación masiva de convenios colectivos de trabajo. La Secretaría de Trabajo comenzó a enviar notificaciones a empresas y sindicatos para revisar más de 800 acuerdos vigentes en distintas actividades económicas.

El objetivo oficial es adecuar los marcos regulatorios a la Ley de Modernización Laboral, que eliminó el principio de ultraactividad y habilitó la discusión integral de los convenios, incluso en sectores considerados estratégicos.

Según la cartera laboral, la iniciativa busca actualizar las reglas de contratación, organización del trabajo y condiciones operativas en cada actividad.

Entre los primeros sectores convocados aparecen gremios de alto peso en la estructura productiva, como camioneros, bancarios, construcción, alimentación, sanidad y aceiteros, además de áreas vinculadas al transporte, la energía y la logística.

La revisión también alcanza a industrias como la química, textil, plásticos y servicios como la seguridad privada, lo que amplía el alcance de la medida a buena parte del entramado económico.

En el plano sindical, la CGT interpreta este proceso como un intento de avanzar hacia una flexibilización laboral. Dirigentes de la central advierten que la renegociación simultánea de cientos de convenios podría derivar en una reducción de “conquistas históricas” y en cambios en jornadas, categorías y condiciones de trabajo, lo que suma tensión al escenario de conflicto que ya abrió la central obrera.