Economía | El Gobierno informó a la Justicia de Estados Unidos que avanzó en un entendimiento con dos acreedores que aún litigaban por bonos en default. Las partes pidieron suspender el proceso judicial mientras se termina de cerrar la conciliación.
La Argentina alcanzó un principio de acuerdo con dos fondos de inversión que mantenían litigios contra el país por deuda en default desde la crisis de 2001.
El avance fue comunicado a la Juez del Distrito Sur de Nueva York, Loretta Preska, ante quien tramitan las demandas vinculadas a esos títulos.
En la presentación judicial se informó que las partes avanzaron en un entendimiento y solicitaron suspender el proceso mientras se finaliza el acuerdo definitivo.
Los acreedores involucrados son Attestor Master Value y Bainbridge Fund, dos fondos que no habían participado de los canjes de deuda realizados por la Argentina en los años posteriores al default y que optaron por reclamar el cobro total mediante demandas judiciales.
Como parte del entendimiento preliminar, las partes pidieron que se deje en suspenso una solicitud presentada en 2025 por Bainbridge, mediante la cual buscaba avanzar sobre activos argentinos, entre ellos participaciones estatales en el Banco Nación y en Aerolíneas Argentinas.
El conflicto tiene su origen en bonos emitidos durante la década de 1990 bajo el denominado Plan Brady, que quedaron afectados cuando la Argentina declaró el default de su deuda en 2001 en medio de una profunda crisis económica.
Aunque la mayoría de los acreedores aceptó reestructurar esos títulos en los canjes de deuda de 2005 y 2010, un pequeño grupo decidió continuar con reclamos judiciales para cobrar el valor completo de los bonos más los intereses acumulados.
Con este principio de acuerdo, el Gobierno busca cerrar uno de los litigios internacionales que aún permanecían abiertos por la deuda defaulteada hace más de dos décadas.