Sociedad | Walter Franzotti convirtió una pasión de toda la vida en un proyecto que le demandó cuatro años de trabajo. El empresario metalúrgico fabricó una réplica del histórico Piper PA-18 Super Cub, realizó los primeros vuelos a fines de 2021 y actualmente participa con la aeronave en encuentros y festivales aeronáuticos de la región. Ahora ya piensa en un nuevo desafío.
Hay sueños que parecen difíciles de alcanzar, pero que con dedicación, conocimiento y muchas horas de trabajo pueden terminar tomando vuelo, literalmente.
Ese es el caso de Walter Franzotti, vecino de Estación El Palenque, en Paraná Campaña, quien decidió construir con sus propias manos una réplica del histórico Piper PA-18 Super Cub, una aeronave reconocida por sus características para operar en pistas cortas y terrenos no preparados.
La historia comenzó varios años atrás, cuando Franzotti, empresario y propietario de un taller metalúrgico, adquirió en Estados Unidos los planos para construir su propia aeronave.
El proyecto demandó aproximadamente cuatro años y unas 3.000 horas de trabajo, realizadas principalmente durante fines de semana, vacaciones, feriados y en cada momento libre que encontraba entre sus obligaciones laborales.
De los planos al cielo
Franzotti no partió de cero. Es piloto y durante años estuvo vinculado al Aeroclub Ciudad de Paraná, institución en la que obtuvo su licencia hace aproximadamente dos décadas.
A partir de los planos adquiridos en Estados Unidos comenzó un minucioso proceso que incluyó traducir la documentación del inglés al castellano, convertir las medidas expresadas en pulgadas al sistema métrico y conseguir progresivamente los materiales necesarios.
El fuselaje fue construido con tubos de acero cromomolibdeno, mediante una estructura reticulada soldada. Posteriormente, fabricó las alas utilizando una aleación de uso aeronáutico y, una vez ensamblada la estructura, la aeronave fue recubierta con una tela especialmente diseñada para aviación.
Todo el proceso estuvo acompañado por las correspondientes inspecciones de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), organismo que supervisó las diferentes etapas de construcción.
Un clásico de la aviación
El modelo elegido fue el Piper PA-18 Super Cub, un monomotor biplaza en tándem que se convirtió en uno de los diseños más reconocidos de la aviación liviana.
El Super Cub es particularmente conocido por su capacidad para despegar y aterrizar en distancias muy cortas, una característica que le permitió ser utilizado durante décadas en zonas rurales y terrenos de difícil acceso.
La aeronave construida por Franzotti conserva esas características generales y fue pensada principalmente para uso recreativo, vuelos con familiares y amigos y participación en encuentros aeronáuticos. La réplica tiene una configuración biplaza, con los asientos ubicados uno detrás del otro, y cuenta con un motor de aproximadamente 150 HP.
El primer vuelo
Después de cuatro años de trabajo, pruebas y controles, llegó el momento más esperado. A fines de 2021, Franzotti realizó los primeros rodajes y carreteos en una pista de la zona de Cerrito.
Finalmente, las ruedas se despegaron del suelo y el proyecto comenzó a convertirse en una aeronave en condiciones de volar. El primer vuelo tuvo una duración aproximada de diez minutos y marcó el punto culminante de un desafío que había comenzado varios años antes.
Desde entonces, el avión fue acumulando horas de vuelo y nuevas experiencias.
Ya suma unas 200 horas de vuelo
Con el paso del tiempo, aquella aeronave construida pieza por pieza dejó de ser solamente un proyecto personal para convertirse en una máquina que recorre los cielos entrerrianos.
Según información difundida recientemente, la aeronave ya acumula alrededor de 200 horas de vuelo y Franzotti participa con ella en distintos festivales y encuentros aeronáuticos de la región.
La historia volvió a tomar notoriedad en agosto de 2026, cuando se conoció que el vecino de El Palenque no se conformó con haber cumplido aquel sueño y ya comenzó a pensar en un nuevo desafío.
Un nuevo sueño con alas
Después de construir y poner en vuelo su réplica del Super Cub, Franzotti proyecta ahora la construcción de un biplano clásico de cabina abierta. Así, el proyecto que comenzó como una idea personal y que demandó años de esfuerzo continúa creciendo.
Desde un taller metalúrgico de El Palenque, entre herramientas, planos, soldaduras y materiales, Walter Franzotti consiguió transformar una pasión por la aviación en una aeronave que hoy vuela y que, además, lleva consigo una historia muy particular: la de un hombre que decidió construir con sus propias manos el avión que soñaba pilotear. Una historia entrerriana donde la perseverancia, el oficio y la pasión por volar terminaron encontrándose en el aire.